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16 de Mayo de 2018

Una terrible prueba de fe (2da parte)

Hola mi amada hermana, hoy continuamos escudriñando a través de la historia de Abraham para encontrar a Jesús en ella.

Recuerda que, si no has descargado el cuestionario correspondiente a este tema, lo puedes hacer directamente aquí, sin costo alguno para que puedas ir contestándolo conforme estudies con nosotras. 

  

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Cuando el ángel dice: tu descendencia será como las estrellas del cielo y como la arena a la orilla del mar ¿Qué está diciendo? ¡Que serían muchísimos! No solamente los judíos, sino que todos los cristianos serán hijos de Abraham.

¿Qué quiere decir en tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra? Que el Mesías saldrá de su descendencia. Jesús está comenzando a revelar su plan de redención, lo increíble es que no solo lo reveló en palabras, sino que en acciones también lo dejó revelado. Como Isaac, experimentó de primera mano que Dios iba a proveer un sustituto.

Si estudiamos a profundidad esta historia también podemos ver a Dios es sus aspectos.

  • Dios pidió a Abraham salir de la tierra de su padre para comenzar una nueva nación, Jesús salió del cielo para formar una nueva nación, una nueva nación que tendrá fe en Él, el Salvador.
  • Abraham demostró lo que Jesús iba a hacer por nosotros.
  • Y Dios dio a un salvador tan temprano como en Génesis 3:15, con la caída de Adán y Eva.

Vemos que Dios llama a Jesús como su hijo, durante su bautismo en Mateo 13:17 “Y he aquí, se oyó una voz de los cielos que decía: Este es mi Hijo amado en quien me he complacido.” Isaac entonces, era el hijo de la promesa, así como Jesús es el hijo de la promesa. Abraham esperó mucho tiempo para el nacimiento de su hijo prometido y el mundo tuvo que esperar varias generaciones antes de que el hijo de Dios prometido llegara.

Luego, Dios pidió a Abraham sacrificara a su hijo como un ejemplo de lo que Él mismo iba a hacer por todos nosotros, la diferencia estaría en que nadie le iba a contener, sino que su hijo el hijo de Dios moriría como sustituto de nosotras. El sacrificio de Isaac no era suficiente para salvarnos por todo el pecado de la humanidad, sino que solo fue una tipología de lo que Jesús habría de hacer.

La muerte de Jesús fue extremadamente dolorosa y humillante, la peor de aquel momento. El creador de todo se despojó de Su Gloria, se hizo vulnerable al entrar en la matriz de una mujer cuando anteriormente Él mismo había creado a esa mujer. Jesús siendo Santo vino a vivir a un mundo caído donde el pecado de otros le afectaba, fue sumiso y obediente a padres pecadores, luego fue acusado falsamente y torturado duramente; teniendo la habilidad de frenar toda esa atrocidad y sin embargo no lo hizo por amor a nosotros en obediencia al plan redentor de su Padre.

Hasta que finalmente, cuando cumplió con el plan redentor de su padre volvió al mismo lugar de donde partió, a Su Gloria. Sin ganar nada para Él mismo, y nosotras, ganándolo todo por Él, vida eterna, un amor totalmente incondicional y tan profundo que es imposible que nosotras lo entendamos de un todo.

Leíamos del pasaje en Mateo, Dios llamó a Jesús Su Hijo amado a sacrificarse, alguien a quien el Padre amaba entrañablemente. Esto fue muy difícil, imaginemos lo que Él debió sentir también. Y más sabiendo que fue Él quien pensó este plan redentor, ver a Su Hijo amado en la cruz y abandonarlo; en el sentido de no ayudarlo en ese momento de vulnerabilidad. Recordemos Mateo 27:46 “Y alrededor de la hora novena, Jesús exclamó a gran voz, diciendo: Eli, Eli, ¿lema sabactani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”

Podemos preguntarnos ¿Por qué? y la razón es porque el sacrificio de Jesús sería aceptado por el Padre, todos nuestros pecados serían transferidos a Él como en 2 Cor 5:21 nos explica: “Al que no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en Él.” nuestros pecados fueron imputados a Él y como Él vivió una vida perfecta el Padre aceptó este sacrificio como válido y la ira de Dios fue aplacada. En ese momento Jesús se sintió separado del Padre, aunque sí estaba presente observando en todo momento porque Él es omnipresente, pero no le ayudó para que Su plan se cumpliera.

Jesús tenía que sentir la carga de la condenación por nuestros pecados y esto fue tan horrendo que Dios mismo clamó en agonía. Todos aquellos que no se arrepienten tendrán este sentir por la eternidad. Si Dios mismo no lo soportó, estamos hablando de una agonía incomprensible y esto debe animarnos a testificar a aquellos a nuestro alrededor.

Y regresando a Génesis 21, sabemos que Sara dio a luz en la vejez, el tiempo de concebir había cesado; entonces el nacimiento de Isaac fue una obra de Dios porque fue bajo circunstancias imposibles. Con María la madre de Jesús, el hombre, ella no era una anciana, sino que era una virgen que no había estaba en intimidad con varón alguno, por lo que esta concepción también fue una circunstancia milagrosa. María creyó a Dios a pesar de las circunstancias.

Hay algunas cosas parecidas entre María y Sara, cada una recibió el llamado de ser madres de seres espirituales. En Génesis 18, tres hombres se le aparecieron a Abraham, uno de ellos era el Señor dándole la noticia del embarazo de Sara dentro de un año, para lo cual, Sara cuando se enteró respondió riéndose, burlándose. Especulamos que no fue una risa de contentamiento sino de burla, de incredulidad porque cuando el Señor le pregunto por qué se rio, su respuesta fue una mentira, negándolo.

La reacción de María fue totalmente diferente, María, el ángel Gabriel se le apareció, dándole la noticia de que “Y he aquí, concebirás en tu seno y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús.” (Lucas 1:31) la respuesta de María no fue de burla sino de interrogación como leemos en el versículo 34 “Entonces María dijo al ángel: ¿Cómo será esto, puesto que soy virgen?” la respuesta de María fue una pregunta honesta porque ella nunca había estado con hombre, y la respuesta del ángel la satisfizo, y a pesar de su mente humana ella demostró su fe.

 

“Entonces María dijo: He aquí la sierva del Señor;

 hágase conmigo conforme a tu palabra.

Y el ángel se fue de su presencia.”

Lucas 1:38

 

A las dos les fueron dadas noticias humanamente imposibles de sucederse, sin embargo, una respondió con incredulidad y la otra con fe. ¿Y nosotras? Dios nos está pidiendo creerle al hacer algo que nosotras nos parece humanamente imposible; de la misma forma en que Abraham no entendió lo que Dios estaba haciendo o cómo estaba haciéndolo, él creyó a Dios y obedeció.

Hebreos 11:19 nos explica lo que Abraham estaba pensando “Él consideró que Dios era poderoso para levantar aun de entre los muertos, de donde también, en sentido figurado, lo volvió a recibir.” María también le obedeció a pesar de que la costumbre era que las mujeres solteras que se embarazaban enfrentaban la pena de muerte. Cada uno de estos personajes prefirió creerle a Dios antes que a las circunstancias, la fe genuina siempre se manifiesta a través de la obediencia, y más cuando la obediencia implica dolor y sacrificio.

Y aunque sabemos que las obras no salvan, sin las obras no tendríamos como verificar si realmente somos salvas, ni testificaríamos del poder transformador de Dios en nuestro carácter.

Mateo 7:16-17 “Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los abrojos? Así, todo árbol bueno da frutos buenos; pero el árbol malo da frutos malos.” El Señor termina la idea en el versículo 21 que nos dice: “No todo el que me dice: “Señor, Señor”, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.” Obviamente el vivir con fe no significa que seremos perfectos, sin embargo, como vimos en la vida de Abraham, nuestra vida debe demostrar crecimiento, y las buenas obras en nuestra vida, se suponen que irán mejorando y serán abundantes a medida que maduremos en nuestra fe.

 

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Por hoy terminamos el estudio esperando que haya sido de mucha bendición, te pedimos que no dejes de visitarnos el próximo viernes para terminar con este tema de “El Dios del pacto

Recuerda de orar y visitar Mujer para la Gloria de Dios para que puedas escuchar el estudio y contestar tu cuestionario mientras escuchas y eres edificada con la hermana Cathy Scheraldi de Núñez, quien nos ha dado la oportunidad de compartir este bello estudio de su autoría.

¡Nos leemos pronto!

 

En Su Gracia

K A R L A

 

 

Karla Martínez de Fernández hija y sierva de Dios por gracia.  Esposa de Jorge Carlos y madre de Daniel, Santiago y Matías. Blogger en www.soymujerdevalor.com desde donde comparte con las mujeres su pasión por la Palabra de Dios, para saborear y atesorar la belleza del Evangelio en nuestro diario vivir para con ello vivir para la Gloria de Dios.

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