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11 de Enero de 2019

José para la gloria de Dios

Por  Natalie Paulino

“Y el nacimiento de Jesucristo fue como sigue. Estando su madre María desposada con José, antes de que se consumara el matrimonio, se halló que había concebido por obra del Espíritu Santo. Y José su marido, siendo un hombre justo y no queriendo difamarla, quiso abandonarla en secreto. Pero mientras pensaba en esto, he aquí que se le apareció en sueños un ángel del Señor, diciendo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque el Niño que se ha engendrado en ella es del Espíritu Santo. Y dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús, porque El salvará a su pueblo de sus pecados.” Mateo 1:18-21

 

En estos días he pensado en cómo José se pudo haber sentido ante tal noticia. Ambas no eran noticias fáciles de digerir y ambas crearían un impacto profundo en la vida de este hombre. De algo si estaba seguro José, y era el hecho de que las cosas iban a cambiar drásticamente.

José pensó en un momento dejar a María, inclusive de manera secreta para no exponerla a la vergüenza. Pero luego del sueño decidió cuidar, respetar y seguir con su esposa y con el hijo que llevaba en su vientre.

La excusa perfecta para escapar de lo que quizás podría representar una dificultad estaba a la puerta y aún así, este hombre obedeció a Dios.

¿Por qué?

No se explica el porqué de la decisión de José, pero si podemos ver que luego de la noticia del ángel no se volvió a mencionar ni abandono, ni divorcio de parte de él. José tomó la certera decisión de seguir a Dios y de hacer su voluntad aún en contra de sus deseos.

Notemos en el verso 24 y 25 lo que dice que hizo José: “Y cuando despertó José del sueño, hizo como el ángel del Señor le había mandado, y tomo consigo a su mujer; y la conservo virgen hasta que dio a luz un hijo; y le puso por nombre Jesús.”

¿Qué de nosotras?

Muchas veces he querido buscar mi voluntad por encima de la voluntad del Señor y he visto las consecuencias en mi vida. Decidir seguir el camino trazado por Dios, viendo las dificultades que se avecinan nos hacen vulnerables y ansiosas por momento. La idea está en obedecer y glorificar a Dios mientras caminamos por ese camino y no cuestionar sus mandatos.

No es nada fácil y muchas veces cuesta, porque en ocasiones significa que esta decisión marcará nuestras vidas de manera significativa. No queremos cambiar nuestra rutina y mucho menos afectar nuestra tranquilidad. La duda de si es o no la voluntad del Señor puede venir, pero no podemos dejar de buscarle en oración y en su Palabra para que nos confirme y nos afiance en Él.

El propósito de nuestras vidas es glorificar a Dios y una de las maneras más significativa en la cual lo glorificamos es obedeciendo su Palabra. Dios nos permita ser como José que, al momento de soltar todo, escuchó la voluntad de Dios para con él y dejó toda preferencia humana para glorificarle.

 

 

Natalie Paulino

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